Writcamping de verano: amapolas de Helvéticas

La primavera es la estación de la ambigüedad. El sol nos tienta en la misma medida en que nos agota. Queremos salir de debajo de la manta, pero tanta luz nos deslumbra. Y cuando por fin te confías, abandonas el sofá, te quitas las medias, coges una cerveza bien fría de la nevera y te la sacas al balcón, entonces vas y te acatarras. Primavera traidora.

No descubrimos la pólvora si decimos que el paso de temporada invierno-verano exige un verdadero cambio de piel. Los relatos míticos siempre lo han tenido en cuenta. La diosa Perséfone, supuestamente raptada por Hades, dios del reino de los muertos, debía pasar los inviernos junto a su esposo en el inframundo; mientras, la tierra languidecía. Con la llegada de la primavera, la doncella Perséfone regresaba sin embargo al exterior, junto a su madre Deméter: en ese momento la naturaleza florecía y renacía. Poco hablan estos mitos de los catarros, las alergias y la astenia; pero sí dejan entrever ese abismo entre los dos semestres anuales en aquellos lugares en los que el clima nos obliga a notarlo.

Vivir, ya lo hemos dicho muchas veces, es morir: cada tanto, todo el tiempo. Arrancarse una piel para encarnar otra. Adaptarnos al cambio permanente es eso que llamamos VIDA: nada permanece, todo fluye… que ya decía la filosofía de la antigüedad.

Y este año la coyuntura primaveral está siendo intensa. A las transformaciones habituales se suman los cambios políticos, que nos tienen de la ceca a la meca desde hace varios meses. Que el ejercicio de la ciudadanía puede servir para empoderarse, sí; pero también nos genera incertidumbre, muchas preguntas y en ocasiones bastante sensación de fragilidad.

Y ahora que mayo encara su cuesta abajo final, nos encontramos ante la proximidad real del verano. Algo temblorosas, con mocos y necesidad de descanso. Con timidez sacamos gafas de sol y crema protectora: el sol cada vez se pone más tarde, y en un par de semanas nada quedará de aquella versión de nosotras que disfrutaba pasando las tardes debajo de la pila de jerseys. It`s the final countdown: el momento de decir(nos) adiós. En nada habremos mudado la piel y nos miraremos entre nosotras, aturdidas, amapolas incrédulas: ¿pero es que esas –las que cenaban caldo y soñaban con un bosque lleno de nieve– también fuimos nosotras?

En mayo somos amapolas, todas nosotras, frágiles pero resistentes. Aquí estamos –decimos–, a pesar del frío y después del sol, pese a la subida del precio del alquiler, de la amenaza de recorte de derechos –a nosotras siempre, siempre, nos acechan, por eso siempre estamos en guardia–, de la cuota de autónomas y de este terrible catarro. Aquí estamos, al borde mismo del camino, detrás de las vallas, hasta en la última de las cunetas. Echamos raíces donde menos nos imaginan, y tiramos pa arriba: tutús en busca de su propia vertical. Y ahí, entre el ruido y la peste de los coches que pasan, de los niños jugando a la pelota y las bicis del domingo, dejamos que la brisa nos agite, con cuidado –la clave para no troncharnos por el tallo es ser flexibles–, y nos sorprenda. Y bailamos.

El 25 de junio arrancamos TALLERES DE VERANO: el lugar en el que habitan (y bailan) las amapolas durante la cálida estación. Aquí os esperamos, con todo esto:

Como todos los veranos, nuestros talleres de escritura y El cuarto de escribir permanecerán con las puertas abiertas. Si os apetece bichear lo que hay dentro, no tenéis más que asomaros… Y preguntarnos todas las dudas que tengáis. Estamos, de hecho, deseando que lo hagáis. Porque este año, además, retomamos nuestra WRITCAMPING DE VERANO: un plan específico de escritura adaptado a las vacaciones, pensado tanto para las que ya habéis encadenado varios talleres con nosotras, como para aquellas que llevéis un tiempo tentadas de inscribiros, y también para todas aquellas que os estáis acercando a la escuela por primera vez. Y por supuesto, también para las que os animasteis a probar la WritCamping del verano pasado.

El placer como objetivo de la escritura, muchas ya lo sabéis, es marca de esta casa. Todos los días del año. Y si algo puede enseñarnos el verano, cuando por fin llega, es a gozar. Con esa idea hemos diseñado nuestra WRIT-CAMPING DE VERANO 2019, un campamento de escritura virtual a la medida de nuestros cuerpos vacacionales. Os recordamos sus claves…

¿Qué es WritCamping?
Se trata de un plan específico de escritura de diez semanas de duración, durante las cuales probaremos las mieles de la escritura autoficcional y creativa, tanto a través de herramientas técnicas como de textos de lectura y de propuestas de escritura gozosa.

¿Qué haremos en la WritCamping?
-Expandir los límites de la imaginación.
-Aprender herramientas de escritura creativa.
-Conocernos mejor a nosotras mismas.
-Autorreciclarnos: Todo lo que somos, contiene UNA HISTORIA.
-Probar la lectura y la escritura como caminos de ida y vuelta.
-Practicar la escritura corporal.
-Jugar con la escritura y las escrituras: Porque sabemos que la escritura no se hace solo con palabras.
-Explorar todos los personajes que habitan en nuestro interior, y algunos otros que nos rondan.

¿Cómo es nuestra metodología?
La metodología de Helvéticas es siempre abierta y participativa, y persigue la implicación de todas las participantes desde un punto de vista lúdico y creativo. Damos prioridad a los textos y ejemplos de escritoras, fomentando así el pilar de la autoridad femenina como base de nuestro acceso al conocimiento y el aprendizaje.

Nuestra WritCamping de verano va a desarrollarse de forma virtual en nuestra plataforma digital.

Cada quincena encontrarás:

-Un pildorazo teórico
-Una propuesta de lectura

Cada semana te propondremos, además:

-Una propuesta diferente de escritura
-Una sesión de chat, para que todas podamos compartir nuestros procesos de lectura y escritura, a tiempo real.

El curso transcurrirá del 24 de junio al 1 de septiembre y las diez semanas de campamento tienen un precio único de 125 EUROS (incluye impuestos, matriculación, materiales, etc.) para inscribirse se debe acceder a la página web del curso.