TOLEDO | El movimiento feminista ante el 8M

Somos mujeres. Somos muchas. Somos diversas. Somos fuertes. Somos lucha. Somos constancia. Somos fuerza que nos impulsa un 8 de Marzo más a las calles.

Este año desde la Plataforma hemos querido conocer a esas mujeres que sobrevivieron en nuestra ciudad practicando la sororidad con las otras, y que fueron perseguidas precisamente por eso. Conocimos a las mal llamadas brujas y hechiceras, que por no tener sus vidas sometidas a un hombre se vieron en la obligación de aprender pócimas y supuestos hechizos para aliviar a otras mujeres de los males que las aquejaban, practicar partos, etc…

Conocimos los beaterios en los que mujeres víctimas de violencia machista se refugiaban y otras encontraban es esta forma de convivir en comunidad una manera de vivir de manera plena sus inquietudes y de sobrevivir en definitiva sin ser sometidas al patriarcado.

Conocimos a unas cuantas mujeres que pasearon por las calles de nuestro Toledo y que fueron perseguidas, ajusticiadas y lo peor invisibilizadas para la historia y a las que nosotras debemos dar voz.

Hemos querido compartir un espacio para todas en el que hablamos de lo que nos pasa hoy de la brecha salarial, los suelos de cristal, los trabajos precarios, el peso de los cuidados y la necesidad de la corresponsabilidad, la educación en igualdad, el sobre coste económica de ser mujer, las violencias…

Y hoy es un día más de sororidad y de lucha feminista. Como lo hicieron a lo largo de la historia muchas mujeres: trabajadoras, activistas, sufragistas, sindicalistas, luchadoras incansables, conquistaron nuestros derechos. Tres siglos de historia del feminismo, de vindicación que hoy nos sirven de ejemplo y nos dan fuerza.

Vivimos en los pueblos, en las ciudades, trabajamos en el ámbito laboral, en el no remunerado y en el de los cuidados.

Somos las explotadas, las oprimidas, las presas, las asesinadas. SOMOS TODAS y paramos el mundo. No dejaremos NUNCA de unir nuestro grito para decir ¡BASTA YA!

¡BASTA YA! De agresiones, de asesinatos e intimidaciones. 1110 mujeres asesinadas desde el año 2010 a causa de la VIOLENCIA MACHISTA. Uno de cada seis asesinatos que se cometieron en España en 2019 fueron mujeres asesinadas a manos de sus parejas o exparejas.

Crecen las violaciones, los delitos sexuales, los delitos contra la libertad sexual. Queremos poder movernos en libertad, por todos los espacios y a todas horas, sin miedo a que nos agredan, nos violen o nos maten.

No nos olvidamos de nuestras hermanas que sufren violencia sexual relacionada con los conflictos, con la religión o la supuesta cultura como la ablación del clítoris, el matrimonio concertado, la trata de personas con fines de violencia o explotación sexuales.

Basta ya de la cultura de la violación promovida por la pornografía que propicia las agresiones sexuales y la explotación sexual de las mujeres. Exigimos la abolición de la prostitución persiguiendo a puteros y proxenetas y facilitando la reinserción laboral y social de las mujeres en situación de prostitución.

¡BASTA! De presión por nuestras orientaciones e identidades sexuales. Denunciamos la LGTBIfobia social, institucional y laboral que sufrimos muchas de nosotras, como otra forma de violencia machista.

Una sociedad que viola los derechos humanos es una sociedad enferma. Exigimos a la clase política que cumpla con los tratados internacionales como La Convención para la eliminación de todas las formas de discriminación sobre las mujeres, La Declaración sobre la Eliminación de la Violencia Contra las Mujeres, La Plataforma de Acción de Beijing o La Agenda 2030 . Las leyes tienen que profundizar en las causas estructurales de la violencia de género. Demandamos formación en Igualdad para policías, juezas, jueces, fiscales, personal sanitario… LA VIOLENCIA MACHISTA ES UNA CUESTIÓN DE ESTADO. 22 MUJERES ASESINADAS EN DOS MESES SON UNA CUESTIÓN DE ESTADO. VAMOS A SEGUIR SALIENDO A LA CALLE PARA PEDIR JUSTICIA Y PARA QUE LAS INSTITUCIONES Y LOS ORGANISMOS DEL ESTADO Y DE LAS COMUNIDADES AUTÓNOMAS HAGAN SU TRABAJO.

Queremos una educación que se base en la igualdad, en el respeto al otro, a la no violencia.

Para ello exigimos:

– Educación accesible, no segregadora, pública y laica.
– Contenidos educativos desde la perspectiva feminista que no reproduzcan los roles patriarcales y que visibilice las aportaciones de las mujeres a lo largo de la historia.
– Protocolos y recursos efectivos contra las agresiones y el acoso sexual en las aulas.
– Derogación LOMCE y Plan Bolonia.
– Reconocer como etapa educativa de 0 a 3 años.
– Mayor dotación presupuestaria para mejorar la educación pública (libros de texto, investigación, profesorado…).
– En el consumo denunciamos la utilización de la mujer y su cuerpo como reclamo publicitario de manera denigrante. Queremos ser, crecer, envejecer libres, sin las presiones de imagen que nos quieren imponer. Hoy exigimos que el consumo sea pensado y reflexionado desde una postura crítica, que ponga la vida en el centro, por encima del beneficio económico. Una economía feminista en la que el centro de análisis sea la sostenibilidad de la vida y el ecofeminismo para luchar contra el cambio climático y la preservación de la diversidad.
– Apoyamos el trabajo de muchas compañeras que ponen en riesgo su vida por defender el territorio y sus cultivos. Gritamos bien fuerte contra el neoliberalismo salvaje que destroza nuestro planeta y nuestras vidas.

En los cuidados venimos a visibilizar que somos nosotras quienes cuidamos. Que las tareas de cuidados son fundamentales para la sostenibilidad de la vida.

– Exigimos que la responsabilidad de los cuidados sean una cuestión colectiva para que no recaiga solo sobre las mujeres, defendiendo un modelo de cuidados público, gratuito y universal.
– Reclamamos el autocuidado como herramienta para nuestro bienestar y nuestra salud física y emocional. Cuidarnos a nosotras mismas es imprescindible para vivir plenamente.
– Exigir un Pacto de Estado sobre los cuidados.
– Ratificar el convenio 189 OIT de las empleadas del hogar.
– Equiparar los permisos de maternidad y paternidad, aumentando la prestación.
– Exigir el cumplimiento y la dotación de recursos económicos de la Ley de Dependencia.
– Reclamar el derecho de las mujeres a NO cuidar.
– En la cuestión laboral. El 60% de las personas que pasan hambre en el mundo de forma crónica somos mujeres y niñas, dato que ratifica la feminización de la pobreza.

Exigimos:

– La desaparición de la brecha salarial, terminar con el techo de cristal y con los suelos pegajosos implantando planes de igualdad en todas las empresas.
– Revisión de las pensiones para evitar que las mujeres pensionistas sufran pobreza, poniendo en valor el tiempo que en su vida productiva dedicaron a los cuidados.
– Derogación de las dos últimas reformas laborales.
– Fin de la precariedad laboral en los sectores feminizados.
– Derogación del Artículo 42.1 del Estatuto de los trabajadores y trabajadoras.
– Medidas para fomentar la empleabilidad de las mujeres con diversidad funcional, racializadas, migrantes, mujeres trans, mujeres del entorno rural…
– Implantación de currículum ciego como medida para evitar la discriminación de la mujer por el hecho de serlo, especialmente en el caso de las mujeres trans, o por cuestiones de raza, edad o aspecto.
Seguiremos denunciando el terrorismo machista que cada día nos agrede, nos viola y nos asesina. Seguiremos denunciando la justicia patriarcal que sólo nos cree cuando somos asesinadas. Repudiamos los vergonzosos pactos de gobierno en Andalucía, Murcia y Madrid que utilizan a las mujeres como rédito electoral. Negocian nuestros derechos negando la incuestionable realidad de la violencia de género y promoviendo una involución a tiempos pasados. Nos van a tener enfrente. No les tenemos ningún miedo. Ni un paso atrás en los derechos y libertades de todas las mujeres españolas o extranjeras. Vamos a seguir caminando y luchando juntas para eliminar todas las formas de opresión. Vamos a seguir organizándonos, tenemos trabajo por delante, siempre lo hemos tenido.

No pararemos, el 8 de marzo es un día de lucha, nuestros tambores son las desigualdades que nos rodean y nos oprimen y los agitaremos hasta que la justicia y los derechos humanos nos asistan y podamos vivir en un mundo de igualdad.