‘Soy feminista interseccional’, ¿o solo es una pose?

“Soy feminista interseccional” Estas palabras son más que comunes a día de hoy en nuestros círculos y espacios seguros, mucha gente se suele preguntar qué es y mucha otra echa la mirada a otro lado, pero… ¿qué es realmente ser una feminista interseccional?

Antes de indagar en la cuestión es importante saber que el feminismo interseccional no es una rama más del feminismo (radical, ecologista, de clase…) sino un enfoque de este, cuestión que suele crear confusión en el movimiento. ¿Un feminismo no interseccional es válido? Un feminismo que no escucha a las mujeres trans, a las racializadas, a mujeres con diversidad funcional… Responderé yo: no, no es válido.

Mi planteamiento sobre esta interseccionalidad indispensable es el siguiente: debería formar parte de todos nuestros discursos y estar de forma implícita en estos, siempre y cuando no se haga alarde de ser “una feminista interseccional”. Todas hemos conocido a mujeres blancas que se muestran como abanderadas del feminismo interseccional, pero sorprendentemente (nótese la ironía) silencian a sus compañeras racializadas de forma sistemática.

Entonces, ¿qué se puede hacer para enfocar la lucha de forma interseccional? Los pasos a seguir son muy sencillos y no van más allá de empatizar, escuchar, callar y también, no callar. Empatizar dentro de lo posible, siendo consciente de tus privilegios. Escuchar a tus compañeras. Callar cuando se aborden temáticas que puede explicar mejor tu compañera y muy importante también, no callar para dar visibilidad o cuando hay agresiones a tus compañeras.

Al fin y al cabo, ser interseccional no es una biografía de twitter en la que alardeas de lo inclusiva que eres, sino algo que debe aplicarse bajo la humildad y que realmente tienes que interiorizar, siendo consciente de los privilegios existentes y de los objetivos de la lucha.

Sara Brahim Athman
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