¿Qué pensamos cuando pensamos en feminismo?

vaiterluta
Hubertine Auclerte, periodista, pionera del movimiento feminista y primera sufragista francesa, dio al término «feminismo» un nuevo significado. Fue la primera mujer en autoproclamarse feminista (hubo otras antes, pero no sabían que lo eran), dedicando su lucha al reconocimiento de los derechos políticos de las mujeres.

Ha habido otros significados de feminismo, dependiendo del movimiento o de la ola. Movimientos y olas, meditados, estudiados, descifrados, contextualizados. Pero, ¿qué entendemos cuándo nos remitimos a la ola de lo más cotidiano? a ese que nos pilla de cerca. El de la casa donde habitamos, el de la calle que pisamos, el de la gente con la que nos relacionamos.

Según la Real Academia de la Lengua Española (RAE), feminismo es «el principio de igualdad de derechos de mujeres y hombres». Principio avalado por la Ley. Más allá de teorías, todas acertadas, y de definiciones que explican, exponen, argumentan y contraargumentan, podemos reflexionar sobre ese cotidiano preguntándonos en el Siglo XXI:

¿Feminismo en los derechos reales? ¿En la corresponsabilidad doméstica? ¿En los sueldos? ¿En la educación y cuidados de hijas e hijos? ¿En la visibilización lingüística? ¿En los puestos de poder? ¿En la política? ¿En las calles? ¿En el trato?

Si no entendemos la necesidad de feminismo aquí es porque aún no tenemos claro en qué estamos pensando cuándo pensamos en feminismo. Y es que, Virginia Woolf reclamaba una habitación propia y dinero para escribir. El feminismo hoy reclama el 50% que nos pertenece.

Águeda González