Lana del Rey: lo bueno, lo malo y lo feo

El “Feminismo pop” ha calado fuertemente en las industrias de contenido, ya sea musical, de videojuegos, literario, etc. Pero este hecho no necesariamente conlleva un discurso fundamentado, y frecuentemente cae en tópicos o frivolidades sobre lo que el Feminismo realmente implica.

Las críticas hacia la música de Lana del Rey han sido continuas a lo largo del tiempo, y la razón concreta son sus letras. Lana del Rey canta sobre la “mujer glamurosa que sufre por abuso o amor” y el problema con esto es la peligrosa cercanía que mantiene con lo que la crítica ha llamado “glamurización del abuso”.

El 21 de Mayo de 2020, la artista postea una carta en su Instagram en la que se queja de lo que ella entiende como “un machaque continuo” a su trabajo.

El punto de Lana es que la industria musical ha premiado la figura de la mujer que se empodera principalmente a través de la sexualidad y de un carácter agresivo o fuera de lo tradicionalmente femenino, mientras que la música como medio “de confesión” de lo que las mujeres sufren y lo que implica serlo ha perdido protagonismo por no ser “feminist compliant”, borrando los testimonios sobre el abuso y el maltrato que sufrimos y por lo tanto volviendo a invisibilizar y a rodear de una atmósfera de vergüenza a estas vivencias.

Y Lana del Rey tiene razón, no podemos seguir vendiendo un discurso pop que sigue poniendo nuestra actitud, cuerpo y creatividad al servicio de una industria que dice que respalda nuestro movimiento cuando en realidad lo está distorsionando. Las mujeres vivimos y soportamos situaciones que son contrarias al feminismo, y es necesario confesarlas y sentir que no somos las únicas que nos hemos visto envueltas en esto.

Lo feo de la carta de Lana es que compara su trabajo con el de otras mujeres racializadas de la industria desde su posición de mujer blanca cisgénero y heterosexual, afirmando que sus trabajos no se ven juzgados al mismo nivel que el de ella, lo cual no es realista.

Es decir, bajo ningún concepto puede afirmarse que artistas como Cardi B no han sufrido SlutShaming o BodyShaming, sumado a todo lo que han soportado como mujeres negras o latinas para llegar ahí, y tal y como Lana del Rey describe la situación, esta realidad queda totalmente negada, y vuelve a participar en la cultura de la competitividad femenina.

Lana perdió la oportunidad de hacer un buen statement, pero para eso estamos aquí para desgranar el lío y aportar al discurso, siempre de forma colectiva.

Rocío Curto.