La horizontalidad, las referentes y las líderes

Foto: The English Room

El feminismo se ha caracterizado históricamente por ser un movimiento político, teórico y social horizontal en el que el propio sujeto político del mismo, las mujeres, tejían las redes de herramientas para conseguir llegar a sus objetivos: la abolición del patriarcado mediante la liberación y el empoderamiento de la mujer.

Actualmente hay un debate sobre la mesa: ¿realmente no hay líderes en el movimiento feminista? ¿Y por qué tenemos referentes a las que lapidamos cuando «meten la pata»?

He llegado a la conclusión de que el feminismo debe continuar caracterizándose por no tener una única líder como altavoz de todas las mujeres puesto que cada una de nosotras tenemos un motor común (terminar con el patriarcado que nos oprime) pero con demasiadas características adicionales (y no por ello menos importantes) que es prácticamente imposible que una única mujer abarque todas ellas y no deje fuera del discurso a ninguna mujer.

Sin embargo, podemos (y debemos) seguir en la búsqueda de referentes que sean altavoces para la lucha feminista, que consigan copar las esferas que parecían inalcanzables, que escriban sobre el contexto en el que el movimiento se desarrolla, que creen teorías políticas sobre el feminismo; y es que el feminismo necesita más mujeres visibles que pongan de manifiesto las necesidades de las propias mujeres: en todos los ámbitos.

Sobre todo, necesitamos dejar de señalar masivamente a las mujeres que «cometen errores» o que se pierden en el discurso; porque para eso ya está el machismo cotidiano, ¿no? Para tirarnos piedras cada vez que rompemos lo establecido, no seguimos el guión o simplemente hacemos ‘check’ a un logro del feminismo.

María MB