Juguetes de niñas y juguetes de niños, la lucha de cada navidad

Llegan los tan esperados Reyes Magos y una vez más vemos como cada parte del catálogo de juguetes, como cada anuncio tiene un emisor específico. No es raro ver como niñas que no superan los 7 años dejan de lado la mitad de las oportunidades que se les podrían ofrecer en esas revistas tan esperadas en casa por los pequeños. O como tu primo, o tu hermano, ojea con recelo esas páginas tan rosas. Porque nos han enseñado que el rosa es delicado, que las muñecas son de niñas y que todo, hasta el jugar, está impregnado por los roles de género.

Catálogos llenos de secciones, y cada una de ellas delimitadas por “colores de niñas” y “colores de niños”. No cabe en la duda ponernos a explicar que juguetes entran dentro de qué colores, pero por si hay alguien despistado os hago un resumen:

Todo aquello que es de “color de niñas”, va destinado a las tareas de cuidados, belleza, hogar, juegos sobre chicos…
Por el contrario, todo aquello que es de “color de niños”, se presenta como divertido, desafiante, de acción, arriesgado…

Una vez más, se perpetúan los famosos estereotipos de género en niños y niñas que crecerán viendo como desde la infancia, algo tan inocente como pasar una buena tarde de juegos con amigos delimitará lo que puede llegar a ser su papel dentro de la sociedad. Sesgando desde muy pequeños a los niños y haciendo que adquieran unos roles de género u otros.

Dentro de toda esta niebla, encontramos empresas que apuestan -y más en estas fechas- por los catálogos no sexistas. Aquellos en los que no se delimitan por colores o por las acciones cotidianas que estamos acostumbrados a ver en la gran mayoría de ellos. Desde el 2014, la empresa Toy Planet introdujo este haz de luz que sigue abriéndose camino hoy en día. O entidades como el IAM, (Instituto Andaluz de la Mujer) quienes hacen cada año una campaña navideña de juguetes no sexistas

El juego es una base dentro de la infancia y educar desde el feminismo también. Entender la educación desde la igualdad es primordial, y no se deben de caer en etiquetas sociales. Ellas solo limitan al crecimiento personal, por ello hay que apoyar tales iniciativas y ser conscientes que no existen habilidades diferentes entre niñas y niños.