Fuel Fandango llena de magia Málaga

Decir Fuel Fandango después de vivir su directo el pasado viernes en la Sala Paris 15 de Málaga es hablar de la energía y el talento más puro, vibrante y genuino que puedas imaginar.

«Nita» Manjón (cordobesa) y Alejandro Acosta (canario), hacen un equipo tan mágico uniendo estilos tan diversos que es normal que la música te entre en el cuerpo. Estuvieron esta noche acompañados por dos personas que hicieron de percusionistas/baterías y un guitarrista. Abrieron la noche mientras terminaban de entrar las 3000 personas que llenaron la sala con Mi danza canción que es single del disco Origen lanzado este mismo año. El buen rollo duró hora y media en la que el jaleo nos trasportaba a las raices y más allá.

Tras poner a tono a todos los asistentes y haciéndonos desear mucho más de lo que acabábamos de sentir interpretaron Silencio. Farolillos en el techo, una bola de espejos, Nita como la expresión más fuerte que he sentido encima de un escenario de la magia que se hace al interpretar, taconeó, agitó el abanico y nos mostró que las flores en el pelo no solo le sentaban bien a Frida Kahlo quien pareciera que le hubiera cedido parte de su carisma.

Agradecidos y emocionados pararon para decirnos que hace más de 11 años tocaron por primera vez en la capital malagueña confesando que fueron a verles menos de diez personas. Los frutos del trabajo bien hecho, la cosecha de la admiración creciente hicieron que esta noche se vieran arropados por tantísimas personas. Con Trece lunes disco sacado en 2013 y con Aurora, de 2014 podemos sentir esa acertada mezcla de flamenco, funk y copla.

Antes de seguir Por la vereda y con un Despacio que hace temblar los cimientos de la sala, nos conectaron tres clásicos imprescindibles de su cancionero, Medina, Trece lunas y La primavera, desatando la locura y un florecer de neones que invita a que el fin del mundo nos pille bailando.

Con La grieta prosigue el deshielo y encontramos cierta calma sanadora con Nita cantando a la indiferencia que te puede hacer más fuerte, creando en cada verso una libertad inmarcesible, para, sin pausa, hacer que “florezcan rosas” entre “agua y fuego, arena y viento”, descubriendo senderos y “palpando la vida” en Estamos solos.

La recta final es un levitar continuo Contra la pared una y otra vez, con la banda fundiéndose y la cordobesa en trance dejando que todo fluyera bailando los ritmos tribales que Alex remata al bajo, para terminar de arañarnos el corazón por dentro con su voz desnuda en la canción Nature que nos ciega en una nueva explosión electrónica. Los fuegos artificiales, sin parpadeo posible, alcanzan su máximo esplendor con cientos de caballos en la niebla galopando sobre nosotros en Salvaje, seguida de la compañera de surcos Toda la vida, con miles de gargantas cantando ese mismo sueño compartido que se estaba viviendo.

Cogemos aire, pero poco, no vaya a ser que despertemos del sueño y Nita nos estruja el pecho interpretando, a pecho abierto, Despertaré con un nivel de belleza deslumbrante, inundando cada rincón de la sala con su melodiosa voz para terminar este canto al amor y a la naturaleza, girando sobre sí misma y provocando un Huracán de flores que acaba con todo atisbo de pena o preocupación que flotara en el horizonte.

«Despertaré tu corazón dormido/ Arrasaré la tierra/ Anudaré una flor entre tus huesos/Un manantial de fuego» y con esta fuerte declaración de intenciones, acabamos la noche con la emoción a flor de piel en Málaga.

Un espectáculo genuino, puro y lleno amor que consiguió crear magia en la noche malagueña gracias a Fuel Fandango.