El papel de la mujer en el cine

La industria del cine, al igual que la musical, muestra de forma constante arquetipos de personajes femeninos que acaban calando en la forma de actuar y pensar tanto de niñas pequeñas como de mujeres ya adultas, ya que son escasos los personajes femeninos de grandes clásicos que sean representaciones fidedignas y no fantaseadas por un sujeto masculino.

A pesar de ser algo bastante molesto para las seguidoras del séptimo arte, todo sigue siendo fruto de una cultura intrínsecamente patriarcal, pero ¿cómo se puede diferenciar entre las películas que muestran un retrato realista y fiel a la mujer contemporánea y las que no?

Existen baremos para medir lo feminista o no que puede ser una creación audiovisual y entre ellos está el Test de Bechdel: una película no pasa dicho test a no ser que hayan dos personajes femeninos importantes que hablen entre sí y sea sobre algo diferente a una poderosa figura masculina.

Aunque de primeras resulta complejo dar con un blockbuster en el que la mujer no sea olvidada ni dejada en un segundo plano, estamos en un período de progreso respecto a esa cuestión, gracias a movimientos como el #MeToo, en el cine mainstream ya no venden tanto las películas en las que una damisela en apuros está a la espera del príncipe azul, es más, actualmente empiezan a ganar terreno algunas películas como la coming-of-age Lady Bird, que trata las inquietudes de una adolescente normal y corriente de forma muy emocionante o el remake de Mujercitas, en una versión plena de sororidad.

De forma progresiva el cine se va convirtiendo en un espacio seguro para la mujer, pero ¿qué es de las mujeres racializadas y trans? Más adelante, trataremos la invisibilización de las mujeres trans y racializadas en el cine.

Sara Brahim