El movimiento social del cambio, Fridays For Future

Desde DFeminismo consideramos la lucha feminista como una línea de actuación transversal que es acompañada de otros movimientos sociales como es el ecologismo. Actualmente éste se ha adaptado y/o transformado al movimiento internacional Fridays For Future y para conocer más sobre ello hemos tenido la oportunidad de preguntar al colectivo de FFF en Salamanca.

¿Cuándo y por qué surge Fridays For Future?
Fridays For Future en España surge tras el llamado a huelga global expuesto por Greta Thunberg para el 15 de marzo de este año. A partir de ese momento más de 40 ciudades españolas se montaron en el barco de la lucha contra el cambio climático a través de manifestaciones y eventos varios de concienciación y hemos seguido creciendo siendo más de 50 ciudades luchando por el clima. Este movimiento surge por la indiferencia ante la situación climática que vivimos hoy en día desde todos los ámbitos de la sociedad y el caso nulo que se le está haciendo a las advertencias de los científicos.

¿Cómo nos está afectando el cambio climático?
Está afectando todo lo que nos rodea. En España, por decir algunos ejemplos, han aumentado las olas de calor, la duración del verano y del invierno (con la correspondiente reducción de la primavera y el otoño), la desertificación ha crecido en varias zonas, han disminuido las precipitaciones útiles, sequías, efectos negativos para la agricultura con los cambios en los períodos de siembra y cosecha, hay mayor cantidad de incendios forestales, incremento de eventos climáticos extremos causando pérdida de vidas como lo sucedido en Llevant de Mallorca. Igualmente la temperatura superficial del Mediterráneo aumenta a razón de 0,34ºC por década desde principios de los años 80 según datos de AEMET, lo cual lleva a un incremento de su nivel estimado en 3,4 mm por año. La subida de nivel del mar no solo se aprecia en el Mediterráneo, por lo que pone en riesgo el modo de vida de más de 30 millones de españoles que viven en el litoral.

A nivel global el CC causa aproximadamente 150.000 muertes/ año. Se espera que entre 2030 a 2050 causará 250.000 muertes adicionales (OMS), representa pérdidas por eventos climáticos de US$330 mil millones en el 2017 (PNUD, 2018) y se proyecta que el Amazonas se vea reducido 6 – 21% por sus efectos (Zhang et al., 2015). Igualmente, se habla de que estamos viviendo la mayor extinción después de los dinosaurios, la sexta gran extinción.
En un estudio realizado a 105.000 especies, a una temperatura de 1,5 °C se proyectó que un 6% de insectos, 8% de plantas y 4% de vertebrados perderían la mitad de su rango geográfico por el clima, lo cual aumentaría a 18%, 16% y 8% respectivamente con una temperatura de 2°C. Aproximadamente 4% de los ecosistemas terrestres sufrirán transformación a 1,5 °C, mientras que a 2°C cambiarían el 13% (IPCC, 2018). Actualmente nos encontramos en un aumento de 1,1 grado y estamos viendo el efecto en más de un 89% de la gran barrera de coral y otras especies marinas, en huracanes más fuertes, con más frecuencia y aumento de eventos extremos, aumento de flujos migratorios por los eventos climáticos, etc.

¿Qué consejos podemos tomar en nuestro día a día para dejar de contribuir a la ‘destrucción’ de la Tierra?
Como personas individuales tenemos que enfocarnos en tres ramas: alimentación (reduciendo el consumo de carne y sus derivados al mínimo posible), energía y movilidad (caminando, usando bici, utilizando equipos de bajo consumo o solamente usando los necesarios e imprescindibles, comprar productos de cercanías, de agricultura y ganadería sostenible, ropa de segunda mano o de comercio justo, entre otras muchas acciones).
Igualmente, colaboramos con «boicots» al plástico o dejando de comprar productos a las grandes empresas, que son responsables en mayor porcentaje de las emisiones de gases de efecto invernadero.
Cuando hemos trascendido este nivel de acciones individuales, nos toca agruparnos con colectivos, como el nuestro y tantos otros, los cuales luchan por la justicia climática, la transición energética y la soberanía alimentaria, pidiendo a los gobiernos que ejecuten las medidas necesarias que requiere la emergencia climática que estamos viviendo.