El gaslighting o dar la vuelta a la tortilla

Estaba conduciendo de camino a casa después de un día agotador cuando el semáforo se ha puesto en rojo y, entre las cosas que he recordado que quiero hacer, me ha venido a la mente el aprender sobre términos que en algún momento he oído pero que no estoy cien por ciento segura de conocer su significado.

El concepto en el que me he adentrado una vez al llegar a casa ha sido: gaslighting.

El gaslighting «no es más» que un patrón de abuso emocional en el que la persona que lo sufre es manipulada hasta que llega al punto de dudar de su propio criterio, memoria o sentido común. Y, después de requetepensar lo que he leído, he decidido que también lo llamaré ‘dar la vuelta a la tortilla‘ como diría mi madre cuando alguien de su entorno intentaba dar la vuelta a la situación y salir victorioso de la discusión llevándola a su terreno; pues igual.

En mi camino para conocer más sobre este término, he descubierto que lo también conocido como ‘luz de gas’ proviene de una película clásica, ‘Gaslight‘, que cuenta, en resumidas palabras, cómo un hombre manipula a su mujer hasta el punto de hacerle enloquecer y poder quedarse así su fortuna.

En ocasiones no me doy cuenta de que he vivido determinada situación hasta que ha pasado el momento y he tenido tiempo y tranquilidad para reflexionar sobre ello. He de confesar que he sufrido gaslighting y no era consciente de ello pero, recuerdo como una pareja que tuve convertía mis dolores de ovarios en un malestar suyo; de hecho, me sentía culpable por comprar compresas y por sangrar cada x días al mes. Qué imbécil. Y aunque tal vez eso fuese la cúspide, recuerdo como me solía decir que no me hacía determinados comentarios para herirme que, es que, tal vez yo era demasiado sensible o no le terminaba de entender (he aquí un fuerte paternalismo, por cierto).

En aquel momento, me sentía tan fuera de lugar que no era capaz de ponerle nombre a la situación. Es más, una de las características del gaslighting es ser cuasi imperceptible; así que hazme el favor de no sentirte culpable si al mirar para atrás te das cuenta de que has sufrido una violencia machistamás. Únete a mi club de las que pensamos que tenemos todo bajo control y acabamos cayendo en violencias que no sabíamos que existían pero que habían estado ahí todo el tiempo.

María MB