El feminismo debe ser transinclusivo, ahora y siempre

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Qué bola se me está haciendo escribir sobre el Orgullo LGBT este año y es que, se me hace bola, porque no soy capaz de celebrar y reivindicar mi orientación sexual y quedarme ahí sino que esta vez es necesario alzar la voz por aquellas mujeres que no pueden hacerlo.

El feminismo es un movimiento social horizontal, que no tiene líderes, que no tiene estructura ni línea estratégica que seguir y por ello es un movimiento rico en opiniones pero, es cierto, que algunas de ellas perpetúan discriminación hacia otras mujeres, por el hecho de serlo.

¿Cómo se le puede negar la identidad a una persona? Me pregunto continuamente cuando leo largos hilos de Twitter sobre el sexo biológico y por qué las mujeres trans no pueden pertenecer al movimiento feminista.

Se me hace bola porque considero que el proceso de reconstrucción patriarcal es largo y, en ocasiones, doloroso –las tres etapas: negación, dolor y alivio– porque asumir que estás siendo oprimida es el reconocimiento de que no estás en una situación de igualdad con la mitad de la sociedad, es el paso que más cuesta en este proceso; pero resulta, desde mi punto de vista, que las mujeres trans saben que están siendo oprimidas y discriminadas por ser. Por existir.

¿Por qué esa insistencia en dejar fuera de la lucha a quienes saben lo que es sentirse excluidas? ¿Por qué señalar a otras mujeres? ¿Por qué querer marcar la diferencia con una superioridad patriarcal terrible?

Demos voz a quienes la necesitan y no a quienes, a pesar de tener público, gastan sus energías en hacer pequeñas otras luchas como la del colectivo LGBT.

Las mujeres trans son mujeres.

María MB.