‘Discriminación en la literatura’ por Marta F. Naranjo

Fotografía de academicsoftie

Mirad detenidamente los escaparates de una librería y fijaos en el porcentaje que ocupan las mujeres según el género. Lo mismo ocurre cuando observamos el número de ganadoras de los más importantes premios de literatura o la cantidad de mujeres que tienen un sillón en la RAE.

Se entiende la poca presencia de las mujeres en el ámbito literario en la antigüedad, cuando no tenían acceso a estudios superiores, o siquiera podían dirigirse ellas solas a una editorial; pero la situación ahora es completamente diferente. ¿Qué está ocurriendo entonces?
En muchas ocasiones se ha tratado de justificar la falta de la presencia femenina apelando a que no hay que tratar de buscar la paridad, sino apostar por el talento. Pero, en ese caso, ¿de verdad hay tan pocas mujeres que escriban bien?

Además, si nos fijamos detenidamente en los libros que terminan consiguiendo un alto índice de ventas, podremos observar que no solo faltan las autoras femeninas: no hay apenas representación de ciertas minorías, como es la del colectivo LGBT. En muchos libros los personajes femeninos son completamente vacíos y su única misión es concederle un interés romántico al protagonista de la trama. ¿Cómo pueden seguir ocurriendo todas estas cosas cuando no son representativas con la sociedad del momento, mucho más abierta y avanzada?

Sin embargo, no es cierto que no exista buena literatura escrita por mujeres, una que aborde todos los géneros posibles y que introduzca temas que necesitan visibilizarse. En los últimos años han terminando aflorando pequeñas editoriales que buscan impulsar movimientos sociales y construir un panorama literario mucho más inclusivo.

Y es aquí donde comienza nuestra responsabilidad como consumidores de contenido e integrantes de una sociedad capitalista. Por mucho que el arte (por lo general) no se cree con la intención de sacarle provecho económico, de algo deben vivir los escritores y editores. Debemos, por tanto, intentar ayudar en la medida de lo posible aquellos proyectos que consideremos importantes y queramos seguir viendo. Compartid las iniciativas literarias que veáis interesantes, hablad sobre autoras, recomendad los libros que os hayan gustado y regaladlos. Construyamos entre todos un marco editorial que se asemeje más a la realidad del momento.

Marta F. Naranjo